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14 de agosto de 2010

El charango Kayra


Nuevo modelo del taller 'Luthería América en Cuerdas'

Éste es el nuevo orgullo del taller... El charango Kayra.

En lengua queshua, kayra significa rana. Su forma y sonido devienen de años de experiencia en la búsqueda de optimizar un charango que fuera ideal para el acompañamiento rítmico acústico. Su boca exponencial y su forma permiten escucharlo a igual volumen en diferentes distancias.


¿Cómo es su sonido?... Tiene frecuencias graves realzadas y el brillo suficiente para proyectarse con facilidad sobre otros sonidos, típicos de los espacios humanos y culturales donde el charango cobra su verdadero sentido.

Cálido y firme, el charango Kayra permite el acompañamiento necesario para voces o un conjunto de Sikuris, sin molestar al oído (especialmente en las frecuencias agudas), brindando una base donde montar el resto de la música.


Cómodo para el ejecutante: se sujeta con facilidad sin necesidad de una correa. Cuenta además con un soporte que impide que su sujeción inmovilice la tapa, ofreciendo siempre el máximo rendimiento sonoro.

Entre las particularidades de su sonido, se cuenta de manera especial un sonido a tambor que resuena al pulsar las cuerdas fuertemente durante el rasguido, reforzando el efecto rítmico de éste.

En definitiva..., un verdadero orgullo para compartir con ustedes, queridos amigos.


¿Y las audiciones? ¡Ah...!  Claro que sí. Cómo no. Así suena el charango Kayra:


  •  'Los Dedos Mochos': Popurrí Kayra

  • 'Los Dedos Mochos': La Huarmillita


Como broche de cierre, demostración en vivo y en directo;-) de una de las características sonoras más relevantes del charango Kayra: el sonido a tambor. Es complicado ponerlo en letras: escuchen...


  • El Luthier - El Charango Kayra

2 de julio de 2010

Un día en el taller


No falla. En mis diez años de luthería, la pregunta que con mayor frecuencia surge a la hora de responsabilizarme de la construcción de un instrumento de cuerdas americano —interrogante con rostro feliz, eso sí, ante la posibilidad de una respuesta afirmativa— es ésta: "¿Puedo ver el taller...?".

Para quienes lo habitamos cotidianamente, ese lugar polvoriento y sembrado de viruta tiene una familiaridad cálida y sencilla, pero para los músicos que desarrollan una particular relación de afecto con su instrumento, es un recinto impregnado de cierta magia y misterio... Casi diría que revestido de un halo sagrado: el lugar de nacimiento de un ser íntimo y querido.

Mi respuesta ante la solicitud de visitar el taller suele ser siempre la misma: "¡Por supuesto que sí!...". "Pero mire que somos trabajadores humildes...". Añado este comentario pensando en los talleres que he podido apreciar en algunos programas de televisión, artículos de revistas, páginas web... Con herramientas por estrenar, sin virutas, con sillones amplios para descansar o recibir visitas... ¿Y ahí se trabaja? No puedo evitar hacerme esta pregunta...

Mi taller, en cambio, es mi hogar, y su geografía cambia caprichosa y constantemente bajo el polvillo que inunda cada habitación, cual dunas en el desierto del Sahara...

No importa... Para quien lo visita, es el mejor lugar del mundo...

Es por eso que hoy abro las puertas de mi taller para ustedes. 'Luthería América en Cuerdas' no es sólo el nombre de la bitácora de un luthier. De veras que existe...;-) ¡Bienvenidos, amigos!


El morocho que ven en la foto es Carlos Bordón, mi compañero en el taller, la música y la vida. Aquí pasamos todas nuestras mañanas y no pocas tardes...; incluso noches, cuando los plazos de entrega apremian. Carlos realiza los trabajos de preparación del material.

  • El Luthier, al fondo, trabajando con gubia en charango
Casi todos lo trabajos son realizados a mano. Sólo utilizamos tres máquinas: una 'sierra de cinta sin fin', para cortar los tablones; un 'Tupi', para la línea de los ensambles de tapa; y un 'plato de lija',  para afilar herramientas y desbastar piezas de calibración. Lo demás son formones, gubias, garlopas, prensas, pegamento; muchas lijas y mucho sudor.

  • Viruta a viruta... Vaciado de charango, un minucioso proceso
  • Tallado de cuerpo de charango, con' Spauser'
  • Guitarra, practicamente terminada, banco de trabajo y herramientas
  • Por encargo y en una sola pieza. Una guitarra pronta a continuar su camino de vida
Tras el laborioso proceso de construcción: vacíar, tallar, ajustar, ensamblar..., antes del lustre se encorda el instrumento para calibrarlo. Allí es cuando las voces se sueltan, viajan y anidan.

Cuando llega ese ansiado momento final, la emoción casi no nos deja dormir... Se pule esto, se rebaja aquello, se cambian materiales... El instrumento ¡ya vive!...

Luego se le mima por fuera: se lustra, se pule... Y la guitarra, o el charango,  se va a vivir lo que debe, a seguir su camino de mano de otro dueño, a cantar melodías, a recibir tristezas y alegrías... ¿Qué más se puede pedir?

Se apaga la luz, se sacude el polvillo de las ropas y el cabello; un baño y... mañana será otro día.

  • Mombo, un amigo infaltable, dominando su territorio
Perdonen esta última foto... Pero a los compañeros fieles no se los deja fuera. Mombo, la mascota del taller 'Luthería América en Cuerdas', en Córdoba, Argentina.

14 de junio de 2010

Cómo suena el charango Quetzalcóatl

Lo prometido es deuda. ¿Cómo suena el charango Quetzalcóatl? Decíamos ayer... Pues aquí lo tenemos. Antes me gustaría aclarar que no soy intérprete de charango. Hay intérpretes de charango que lo hacen muy bien, muy bien. Lo mío es la guitarra, la guitarra de estilo cordobés, de la Córdoba de la Nueva Andalucía, en la Argentina. Algún día escucharemos algo también.


  • El LuthierEl cóndor pasa

La primera grabación, en exclusiva para todos ustedes, es una versión corta de 'El cóndor pasa'. Así es cómo suena en el charango Quetzalcóatl.


  • El Luthier: Paseo Cochabambino

La segunda grabación, en exclusiva para todos ustedes también, es un fragmento de un 'Paseo Cochabambino' (boliviano), que muestra primero la "boca" de tapa (sonidos graves); y luego la "boca" de paleta o clavijero (sonidos agudos). En la grabación comento algunos detalles más que seguro ayudarán a entender cuál debe ser el sonido del instrumento en vivo.

Ambas grabaciones están "sin ecualizar ni con eliminación de ruidos", sólo tienen una mínima cantidad de "cámara" (un efecto que da la sensación de estar escuchando en una pieza con acústica), para que el sonido no sea tan seco como lo toma el micrófono.

Tampoco tienen ajustes de volúmenes... Simplemente ubiqué frente a mí un micrófono, a unos 50 cm de distancia. Es decir, que el sonido que se escucha en ambas grabaciones es el sonido puro del instrumento. El sonido del charango Quetzalcóatl...

Espero que les guste. Otro día más...;-)

10 de junio de 2010

El charango Quetzalcóatl, Serpiente Emplumada




¡Bienvenidos a 'Luthería América en Cuerdas'! Y, con el primer post, una auténtica primicia. Es una joyita de nuestro taller de luthería en la ciudad de Córdoba, Argentina. Cada instrumento de cuerdas americano al que damos vida en ‘Luthería América en Cuerdas’ es único, y, como tal, tiene nombre propio. Al conferirle un nombre, me inspiro no sólo en la estética del instrumento, sino también en cuanto a cómo debe sonar.

El charango que pueden apreciar en las fotografías también tiene nombre propio: es un “Quetzalcóatl”. En náhuatl, la lengua de los aztecas, significa “La Serpiente Emplumada”, Dios creador que dejó Mesoamérica por el mar, jurando retornar para un nuevo tiempo. Fíjense en la primera imagen, ahí está, tallada, la Serpiente.



Lo terminé de construir el viernes 24 de abril de 2009. Para mí tiene un gran valor, no sólo artístico y musical, también afectivo. No está a la venta, pero podría construirse otro modelo Quetzalcóatl (nunca hay dos instrumentos de cuerda idénticos), por encargo.


El “Quetzacoatl” cuenta con una característica muy particular y me atrevería a decir que única ahora mismo en el ámbito artesanal.
  • Posee dos salidas de sonido: una para los sonidos graves, y otra para los agudos; ambas exponenciales (lo que es absolutamente novedoso), y que aportan una sensación de 'estéreo'.
  • La construcción es exclusivamente artesanal. El trabajo fue realizado enteramente a mano.


  • Maderas utilizadas
Cuerpo (tallado en una sola pieza): Cedro Misionero
Diapasón: Incienso
Protecciones: Nogal
Tapa: Abeto Alemán
Puente: Jacarandá Boliviano
  • Afinación del 'Quetzalcóatl'
Primera cuerda: Mi (doble unísono); segunda cuerda: La (doble unísono); tercera cuerda: Mi (doble octavado), cuarta cuerda: Do (doble unísono); quinta cuerda: Sol (doble unísono).

Y... ¿Cómo suena? ¿Cómo suena el charango Quetzalcóatl, Serpiente Emplumada? Misterio...;-) En el próximo post, podrán escucharlo. Prometido.